María Calvo: «El eclipse de la figura del padre en el mundo de hoy»

«Vivimos una crisis de paternidad, una crisis de la humanidad»

La presentación de María Calvo corrió a cargo del catedrático Rafael Sánchez Saus. La intervención de Calvo, tal vez la mayor experta en paternidad de nuestro país, comenzó su intervención enmarcando las dificultades que siempre ha tenido el padre; un aventurero incomprendido al que la hipermodernidad, yendo más lejos, «le niega sus atributos, y le sitúa como prescindible, perjudicial y tóxico». A juicio de María Calvo, esta regresión a una sociedad prepatriarcal pone en peligro la misma civilización occidental.

«Estamos viviendo -afirmó la ponente- una crisis de paternidad, una crisis de humanidad, una crisis del concepto del ser humano, una crisis de identidad que está afectando a la masculinidad y también, de forma terrible, a la feminidad, consecuencia de la mutación antropológica de los últimos años».

 

«El 68 fue una revuelta contra los padres y lo que éstos significaban»

La erosión del hombre, de su masculinidad es el resultado de una evolución social que, siendo anterior a la revolución del 68, encuentra en esta un especial impacto. 

«La revuelta del 68 fue una revuelta contra los padres, y lo que ello significaba. En las calles de París se podía leer «muerte a los padres». Desde entonces, ha quedado un paisaje social irreconocible para la masculinidad.» Asimismo, la mujer dejó de exigir la igualdad en derechos y libertades para exigir igualdad también en el ámbito reproductivo y biológico. Rechazaba tener que estar sometida a la «tiranía de la procreación», en palabras de Simón de Beauvoir.

 

«Sobre la mujer sobrevuela el fantasma de apropiación de la vida»

«Con la anticoncepción y el aborto -explicó María Calvo- la parentalidad empezó a quedar en manos de la madre, desplazando al padre, que perdió valor social y autoridad moral, siendo admitido únicamente en la medida en que evolucionara hacia modelos más femeninos». Mientras tanto, las nuevas tecnologías facilitan el fantasma de la apropiación de la vida; la mujer decide cuándo traer una vida al mundo prescindiendo del padre.

 

«Misandria o el odio al hombre ha sido asumido por los gobiernos»

María Calvo resaltó que la crisis de identidad del hombre, como consecuencia de la revolución del 68, se ha visto agravada con la ideología de género que reduce al varón a mero sentimiento. Nace así el concepto de misandria que, nacido en la universidad no tarda en ser asumido por gobiernos y organismos internacionales. «En los últimos años la Asociación Americana de Psicólogos describe la masculinidad tóxica, curiosamente, con todos los atributos relacionados con la biología del hombre: fortaleza, estoicismo, valentía, objetividad, competitividad…»

 

Ausencia simbólica del padre

A lo largo de la historia, siempre se ha habido momentos de ausencia física del padre (trabajo, guerras…) pero no implicaba su ausencia simbólica. Estaba espiritualmente presente, su nombre estaba presente en el hogar. «Lo terrible del momento actual es que a la ausencia física se une la simbólica; en su lugar no queda nada, hay un vacío, un agujero negro que priva al hijo de sus raíces». Uno de cada tres padres crece sin su padre biológico.

 

«Las nuevas generaciones tienen hambre de padre»

Para María Calvo es claro que la ausencia del padre es nociva para la madre. La madre no puede ser solo madre. «Las madres no somos capaces de regalar desapego a nuestros hijos, no les regalamos libertad. […] De hecho si somos 100% madres infantilizamos a nuestra pareja […] El padre constituye un límite a la omnipotencia del hijo, que solo puede ser libre si se somete a esos límites responsables que le impone su padre. Las jóvenes generaciones tienen hambre de padre».

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